Molinete arrancado durante la primera operación de fondeo en un barco nuevo

El capitán de un yate a motor de 16 metros de eslora y altas prestaciones, recién entregado por el astillero, se puso en contacto con nosotros, a solicitud del armador, tras producirse un grave fallo durante la primera maniobra de fondeo de la embarcación.

Con el barco en condiciones de mar en calma y sin oleaje, la base del molinete fue arrancada de cuajo, provocando importantes daños en la zona de fondeo y planteando serias dudas sobre el diseño y la resistencia estructural de su soporte.

El armador nos encargó investigar el origen del fallo y emitir una opinión técnica independiente y fundamentada sobre las causas que lo habían provocado.

Investigación y análisis técnico

Tras realizar una inspección detallada de la zona afectada, se observaron, entre otros aspectos, unas perforaciones de dimensiones importantes situadas junto al molinete, que podían afectar de forma significativa a la resistencia del conjunto estructural.

A partir de las observaciones realizadas, se llevó a cabo el correspondiente análisis técnico y estructural, llegando a las siguientes conclusiones:

  • Fallo estructural catastrófico: el soporte del molinete colapsó de forma súbita durante una operación de fondeo normal, con una carga de trabajo muy inferior a los límites habituales de servicio.
  • Diseño geométrico deficiente: las cuatro perforaciones practicadas en el panel sándwich redujeron de forma significativa el material estructural disponible y generaron importantes concentraciones de esfuerzos en la zona.
  • Capacidad estructural insuficiente: incluso considerando únicamente la carga estática indicada por el fabricante del molinete, de 2.200 kg, las tensiones calculadas superaban los límites admisibles del panel de soporte. Esta carga era, además, aproximadamente tres veces inferior a la carga mínima exigible para el dimensionamiento del conjunto.
  • Incumplimiento de la normativa aplicable: el análisis realizado puso de manifiesto que el panel no cumplía los requisitos establecidos en la EN ISO 15084:2018, presentando una resistencia aproximada tres veces inferior a la mínima requerida.

Resultado

Se redactó un informe técnico detallado en el que se recogieron las observaciones realizadas durante la inspección, el análisis del diseño y la configuración estructural, los cálculos efectuados y las conclusiones sobre el origen del fallo.

El armador remitió el informe al astillero constructor, que, tras analizar sus conclusiones, respondió asumiendo la totalidad de los costes necesarios para subsanar la deficiencia y reparar los daños producidos.

Este caso pone de manifiesto la importancia de un análisis técnico independiente cuando se produce un fallo prematuro en una embarcación nueva, así como la necesidad de verificar no solo la resistencia de los equipos instalados, sino también la adecuada concepción y dimensionamiento de las estructuras destinadas a soportarlos.