Alquilar una pequeña embarcación sin titulación: qué cambia el 1 de octubre
A partir del 1 de octubre de 2026 ya no se podrá alquilar una pequeña embarcación a motor y gobernarla sin la habilitación náutica correspondiente. Me refiero a esas embarcaciones de hasta 5 metros de eslora y 15 CV que, hasta ahora, podían llevarse sin titulación. La excepción seguirá existiendo para su uso privado, pero no para el alquiler. Es el cambio que introduce el Real Decreto 1188/2025 en el artículo 10 del Real Decreto 875/2014.
La medida me parece razonable. Aunque también me lleva a pensar en lo fácil que es juzgar una salida al mar por el tamaño de la embarcación: «Es pequeña, tiene poco motor y solo vamos a dar una vuelta cerca del puerto». Entiendo que alguien que no navega habitualmente lo vea así. Lo que puede pasar en esa vuelta no siempre es tan sencillo.

Foto: Erik Knoef / Unsplash
Hace un tiempo intervine como perito en un siniestro ocurrido cerca de una bocana. Una semirrígida de unos cuatro metros recibió varias olas rompientes al salir. Sus tres ocupantes cayeron al agua y uno sufrió heridas graves. Quienes gobernaban la embarcación no necesitaban titulación.
Al estudiar el caso, una cuestión importante fue la diferencia entre las condiciones generales que indicaban las previsiones y las que había en el punto concreto donde ocurrió el accidente. La profundidad, la forma de la costa y la propia bocana influían en el comportamiento de las olas. Lo expliqué con más detalle en este artículo sobre el efecto rompiente.
Pienso en ese caso al leer la nueva norma. También pienso que conviene no esperar de ella más de lo que puede dar. Una licencia proporciona una formación básica necesaria; luego hay que seguir aprendiendo a observar el mar, a conocer la embarcación y a tomar decisiones con prudencia. A veces, la mejor decisión es no salir.
Y la responsabilidad no recae solo en quien alquila el barco. Quien lo entrega conoce la embarcación y, normalmente, la zona por la que va a navegar el cliente. Explicar bien su manejo, sus limitaciones y las condiciones de ese día puede ser tan importante como comprobar la documentación.
En otro post me preguntaba por qué siguen repitiéndose los mismos accidentes marítimos. Una parte de la respuesta, creo, está en que aprender de ellos exige algo más que cambiar las normas. Este cambio pone una formación mínima donde antes podía no haber ninguna. A partir de ahí, nos toca llevar ese aprendizaje a cada salida.
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